Archivo por meses: enero 2011

La prensa en iPad: publicidad interactiva

Son muchas las posibilidades que ofrece un nuevo dispositivo como es el iPad para los medios de comunicación escritos: nuevos contenidos, nuevos formatos, mayor calidad… Pero ¿qué hay de la publicidad?

The New York Times se ha lanzado a la aventura de mejorar la rentabilidad de sus anuncios, y propone una fórmula interactiva para sus usuarios en Estados Unidos.

Es un juego: el usuario accede a la página principal del diario, y digitalmente puede ir moviendo un pequeño escáner. Al pasarlo por los diferentes elementos de la página, el escáner le irá mostrando una serie de mensajes ocultos y palabras clave. Una vez recopilados todos los mensajes, el usuario podrá ver el vídeo de la promoción del estreno de la segunda temporada de la serie “White collar”.

Publicidad interactiva en The New York Times

La radio musical… ¿o Spotify?

Spotify se ha convertido, en España, en la gran amenaza de las emisoras musicales. Si con Spotify puedo elegir qué música quiero escuchar en cada momento, ¿por qué escuchar la que me imponen desde una emisora?

Hay ya más de 2’6 millones de usuarios de Spotify en España (datos oficiales de Noviembre), y su número no para de crecer (registran más de 5.000 altas al día).

A su favor: un amplio catálogo de canciones (más de 10 millones), fidelidad de la audiencia, largo tiempo de escucha (más de una hora y media al día), gratuidad (aunque también hay opciones de pago) y la posibilidad de combinar su uso con otras redes sociales.

En contra: no se puede usar (en su versión gratuita) en dispositivos móviles, limitación geográfica (sólo está disponible en siete países) y resistencia de los usuarios a pagar “sólo” para quitar los anuncios. De hecho, Spotify no es un modelo de negocio tan rentable como creemos: para serlo necesitaría convertir al menos al diez por ciento de sus usuarios totales en usuarios de pago, y seguir aumentando sus ingresos publicitarios (probablemente incluirán anuncios en vídeo en breve).

¿Qué pueden hacer las emisoras musicales ante Spotify?

Varias emisoras musicales españolas han optado por agrupar sus bloques publicitarios y emitir unos 45 o 47 minutos de “música sin interrupción”, en contraposición directa con lo que hace Spotify (un anuncio por canción, que supone 5 minutos de anuncios a la hora).

Pero la guerra está abierta. En un bando, el usuario activo que selecciona qué quiere oír y cuándo. En el otro, la emisora que repite su catálogo musical actualizándolo con mayor o menor frecuencia para adaptarse a los gustos musicales del momento.

Europa FM opta, en las mañanas de los sábados, por dejar en manos de sus oyentes la selección de las canciones: son los oyentes quienes eligen las canciones, y ya de paso pueden dedicarlas. Pero, sin duda, están muy lejos de la personalización total que permiten herramientas como Spotify.

Del Prime Time al My Time

Todavía recuerdo cómo me reía de quienes crecieron viendo uno o dos canales de televisión, cuando “en mi época” ya emitían las privadas. Las cosas han cambiado tanto en muy pocos años, que ahora son otros los que se ríen de mí.

Hace años, en la facultad de comunicación, nos hablaban del futuro (inmediato) de la televisión: el fascinante “apagón analógico” y la puesta en marcha de la Televisión Digital Terrestre (TDT). Nos prometían calidad de imagen (¡incluso HD!), multiplicación de los canales de emisión, y aprovechamiento del espectro disponible para “servicios adicionales” (entre ellos, la interactividad). Decían ¡muerte al teletexto: han nacido las guías EPG! Y decían tantas y tantas otras cosas…

¿Y en qué ha quedado? La TDT es, a mi modo de ver, la gran decepción. En primer lugar, nos supuso un desembolso económico (no nos quedaba otra: o un sintonizador o, ya que estamos, una tele nueva). En segundo lugar, ¿qué pasa con la cobertura? Sí, es del 98%, pero ¿con qué calidad? Me declaro víctima de este problema: mi antena no sintoniza los canales de Antena 3, y los de Telecinco no se pueden ver si llueve (a veces fallan también si pega el sol muy intenso en la antena). En tercer lugar, los canales se multiplicaron, sí, pero ¿y los contenidos? ¿Realmente era necesario volver a ver las series que ya fracasaron en su día, o las que ya hemos visto todos? Y ¿dónde está la interactividad que nos prometían?

El caso es que ahora se está hablando de una nueva televisión, la TVi o Televisión interactiva, que pasa por conectar el ordenador a la televisión (IPTV), o bien ver los contenidos de la televisión en Internet (ordenador o teléfono móvil) a demanda. El Prime Time (horario de máxima audiencia) desaparecerá, ya que la nueva televisión será personalizada, cada uno elegiremos el denominado My Time.

Para las cadenas de televisión españolas, adaptarse a la TDT ha sido fácil: ha supuesto un importante desembolso económico (adaptación de los equipos, compra compulsiva de contenidos para rellenar las parrillas, pérdida de share por la multiplicación de canales…), pero la estrategia y las directrices que les han estado guiando durante años siguen siendo las mismas. Ahora que nos vuelven a prometer que todo va a cambiar, ¿están realmente preparadas? ¿Asumirán las consecuencias de la segmentación de audiencias? ¿Qué contenidos ofrecerán, a qué públicos y a través de qué soportes?

Son tantos los interrogantes que me planteo ante este nuevo panorama, que no puedo por menos que mostrarme escéptica. Ningún cambio es fácil, y a nadie le gusta que le digan que tiene que hacer “borrón y cuenta nueva”. Nos prometen que la TVi une lo mejor de los dos mundos a través de Internet: el atractivo de los contenidos audiovisuales de la televisión junto con las capacidades interactivas de la Red. Este tipo de promesas ya lo he vivido, así que me sentaré en mi sofá, frente a mi portátil, y cruzaré los dedos esperando que, dentro de unos años, meses, semanas o días, alguien se ría de mí por haber “vivido” la TDT.